Tengo que… ¿Qué?

 In Diario, Olga Sáenz

Desde hace meses vengo con el tema del sacrificio. Dilucidando qué es en mi mente el sacrificio. Cómo se siente, qué es. A qué le he colgado la etiqueta “Sacrificio”.

Tener, ¡Pucha que verbo! ¿Verdad?

Al márgen de poseer (Que ya es un rollo en si mismo), “tener que”. El tener que huele a deber, que huele a deuda, que huele a miedo y mucha mucha culpa.

¿Vieron como un cielo plácido se convierte en un infierno en segundos?

Si… ese “tener que” de “deber”.

Ese de “¡No estás haciendo lo que tenés que hacer!” por estás haciendo lo que estás haciendo. Que indiscutiblemente estás haciendo en el momento presente. La necesidad de castigarnos porque no estamos haciendo lo que no estamos haciendo….

¡WOW! ¡Que cantidad de “Haciendo”! ¿verdad? ¡Otro verbito que se las trae!

La culpa de no hacer, la culpa de hacer que nos lleva a la culpa de “Ser o no ser”, al mejor estilo Shakespereano-. Ser o no ser ¿Qué? Lo que sea que nos hayamos enseñado a nosotros mismos.

El rollo es que si, por ejemplo, yo en éstos momentos debería irme a bañar porque viene gente y estoy acá pegada y fascinada con lo que está saliendo en éste escrito, no puedo evitar sentirme tensa… “Tendría que estar bañándome” y con ése discurso otro montón sobre todas las consecuencias imaginarias de “no bañarme” terminando en un “Sos cochina”.

Y no me dejo entonces disfrutar del maravilloso regalo de la música interna que fluye a lo maje en éste mismo instante.

El tiempo no existe, yo tengo tiempo para todo.

¡Esa es una máxima genial!

Creo que soy mucho más feliz cuando no “tengo que”… lo que sea.  “Tengo que” además no está de ninguna manera y a ningún nivel anclado en el momento presente.

¡Puta! ¡En serio que el ego es desconfianza pura!

¡Y nos sentimos tan seguros siendo desconfiados!…. ¿Nos sentimos seguros desconfiando?…. ¡JA! ¡Una contradicción flagrante!

No hay posible seguridad en la desconfianza. O confiás o tenés miedo. Sólo existe esa posibilidad.

Y confiar si, es un salto al vacío de la incertidumbre.

Y “tengo que” es el enemigo declarado de “confío que”.

Confío que voy a tener todo el tiempo que necesite para hacer todo

Fascinante. Ahora si. Voy a bañarme. 🙂

 

Nota: Iba a quitar las palabrotas del texto… Pero sugiero que si a alguien le molesta (Me incluyo) revise el significado que le dan a ésas letras puestas juntas. 😉

 

 

 

Recent Posts

Leave a Comment

Contáctenos

No estamos en este momento pero le estaremos contactando en cuánto sea posible.

Not readable? Change text. captcha txt